Reservar la cita aunque la consulta esté cerrada
La decisión de pedir cita suele llegar por la noche. Así fija la cita un asistente de IA cuando la secretaría está cerrada.
Son las 22:00 y decide pedir cita
Terminado el día, ya acostados los niños, un paciente se acuerda de esa cita pendiente. Pero la consulta lleva horas cerrada. Toma nota mental de «llamo mañana», y mañana, entre mil cosas, se le olvida. Las ganas de pedir cita estaban ahí: solo faltó alguien que respondiera en ese momento.
El horario de la secretaría no es el horario del paciente
La secretaría trabaja cuando el paciente está trabajando. Por la noche y el fin de semana, cuando por fin hay tiempo para organizarse, no responde nadie. Cada cita que no se coge en ese momento es una agenda más vacía de lo que podría estar, y un paciente atendido más tarde.
Un asistente que da cita a cualquier hora
El asistente de IA muestra la disponibilidad real de la agenda y fija la cita por su cuenta, incluso a las 22:00 de un domingo. Propone los huecos libres, recoge los datos necesarios y confirma. A la mañana siguiente, la secretaría encuentra la agenda ya actualizada, sin una sola llamada que gestionar.
Secretaría IA
Una cita fijada mucho después de la hora de cierre.
En el canal que el paciente ya tiene en la mano
Muchos pacientes prefieren escribir por WhatsApp antes que llamar. El asistente da cita ahí, o en la web, o en Telegram, siempre sobre la misma agenda compartida, así no existen citas duplicadas en el mismo hueco.
Una agenda, tres canales
horas de cobertura, cada día del año
«¿Y los casos que hay que valorar antes?»
El asistente da cita para lo que se puede reservar directamente y avisa a la secretaría de los casos que requieren una valoración, con la solicitud ya recogida. Tú decides qué prestaciones se pueden reservar solas y cuáles pasan siempre por una persona.
Una agenda que se llena también de noche
La necesidad de pedir cita no mira el reloj de la consulta. Con un asistente activo 24/7, la cita se fija en el momento en que el paciente lo piensa, no el lunes por la mañana, cuando quizá ya haya desistido.