La mesa que se reserva sola
Cada llamada perdida es un cubierto perdido. Así responde y reserva un agente de IA mientras tú estás entre fogones.
Las 20:30 de un viernes, y el teléfono suena sin que nadie conteste
Imagina la sala llena. El teléfono suena, pero quien podría contestar está llevando dos platos a la mesa siete. A la tercera llamada perdida, esa persona ya ha reservado en otro sitio. No es falta de clientes: es una respuesta que llega demasiado tarde.
El momento de reservar no espera
Quien quiere reservar decide rápido y por muchos canales distintos: una llamada, un mensaje de WhatsApp, un formulario en la web. Si la respuesta no es inmediata, busca el restaurante de al lado. Y las peticiones llegan justo en los momentos en que no hay nadie libre en la sala para atender el teléfono.
Un agente que responde y confirma solo
El agente de IA de Rivinci gestiona la reserva de principio a fin: comprueba la disponibilidad, propone las horas libres, pregunta cuántas personas sois y confirma. Trabaja igual en la web, en WhatsApp y en Telegram, y lo vuelca todo en tu software de sala. Tú recibes cubiertos confirmados, no llamadas por devolver.
Asistente de Restaurante
Una reserva real, gestionada de principio a fin.
Una sola puerta, escriban por donde escriban
Ya escriba el cliente desde la web, desde WhatsApp o desde Telegram, detrás está el mismo agente con la misma disponibilidad actualizada. Sin dobles libros de reservas, sin mesas reservadas dos veces: una única agenda que se actualiza en tiempo real.
Una sola agenda, tres canales
horas de cobertura, cada día del año
«¿Y si la petición es especial?»
Una mesa en la terraza, un cumpleaños, una necesidad fuera de lo habitual: el agente gestiona lo que sabe gestionar y te pasa el resto con todo el contexto ya recogido, así no empiezas de cero. Tú decides qué puede confirmar por su cuenta y qué debe llegar a una persona.
Los cubiertos que estabas perdiendo, recuperados
Las reservas no esperan a que tengas un minuto libre. Con un agente que responde al instante, cada petición se convierte en una mesa confirmada en lugar de una llamada perdida. Y tú te quedas donde hace falta: en la cocina y en la sala.